¿Cómo funcionan las Impresoras 3D?

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Impresoras 3d

Últimamente nos encontramos con noticias continuas sobre logros obtenidos por las impresoras 3D. Prácticamente todas las semanas escuchamos avances extraordinarios. Ayer fue un corazón hecho con impresión 3D de Colido. Hoy es un coche impreso íntegramente en 3D. Nos enseñan casas hechas con esta tecnología. Nos dicen que gran parte de los aviones en los que volamos cuentan con piezas fabricadas por impresión 3D. Noticias siempre espectaculares y que tiñen a esta tecnología de un halo de ciencia ficción.

Pero esta espectacularidad no nos deja ver la realidad de la fabricación aditiva. Éste es el término técnico con el que se conoce la impresión 3D. Fabricación aditiva porque se trata de ir añadiendo el material. No estamos ante un proceso de fabricación extractivo. Nos encontramos con un proceso que añade material. Que utiliza solo el material necesario y, de este modo, optimiza los recursos.

Empezar a imprimir en 3D

Otro error es meter en el mismo saco a toda la impresión 3D. Tecnologías de impresión 3D hay muchas. Cada una con sus características específicas. Cada una con sus materiales determinados.

Desde la tecnología más conocida, la FDM o FFF, hasta las menos habituales como la SLA, DLP, SLS, ….

El principio común es el mismo. Llevar un diseño 3D desde la pantalla del ordenador a la realidad. Un proceso que ya se venía realizando con otras tecnologías extractivas, de extruido, moldes, … La diferencia es la personalización que obtenemos con la impresión 3D. Los reducidos costes unitarios que conlleva su uso. Y, asimismo, la inexistencia de restricciones en el diseño ya que con la impresión 3D podemos fabricar modelos imposibles con otra tecnología.

En el caso de la FDM o FFF, Fabricación por Filamento Fundido, el funcionamiento es muy sencillo. Desde un diseño realizado con cualquier programa existente en el mercado podemos obtener nuestra primera pieza.

Enviamos el archivo en formato STL a nuestra impresora 3D. Para ello lo deberemos de pasar por un software de impresión 3D. Los más conocidos y universalizados con el Repetier y el CURA. Aquí deberíamos de huir de las impresoras 3D que cuentan con software propio y exclusivo.

Una fábrica en miniatura

En este software generamos el código que entiende la impresora 3D. Es donde le decimos el tamaño, la cantidad de figuras a imprimir y la calidad de las mismas. Ese código se envía a la impresora vía USB o almacenándolo en una tarjeta SD.

La impresora leerá el código y se pondrá en marcha. El filamento irá pasando por el extrusor donde se fundirá. La máquina irá depositando el filamento capa a capa hasta fabricar la pieza al completo.

En definitiva, una impresora 3D es una pequeña fábrica. Debemos de quitarnos la idea en la cabeza de que es una impresora. Una impresora 3D tiene mucho más que ver con una fresadora o un torno de taller que con una impresora láser.

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